Respuesta corta: en 2026, un vídeo con IA va aproximadamente de 300-800 € para un formato corto y sencillo (un producto sobre fondo generado, una animación breve), a 2.000-6.000 € para un anuncio de producto dirigido, con concepto, varias escenas y acabado profesional. La IA no es automáticamente barata: ahorra en producción física, pero la dirección y el criterio siguen costando.
De qué depende el precio
- El tipo de pieza: un único plano de producto cuesta mucho menos que un anuncio narrativo con varias escenas.
- El nivel de dirección: la IA genera imágenes; alguien tiene que dirigir el concepto, el storyboard y el acabado para que no parezca “vídeo de IA genérico”.
- La integración con rodaje real: los mejores resultados suelen mezclar tomas reales + IA. Eso suma una jornada de rodaje al presupuesto.
- Las iteraciones: la IA acierta por prueba y error. Más rondas, más coste de tiempo.
Dónde ahorra de verdad la IA
En lo que antes exigía rodaje caro: localizaciones imposibles, productos que aún no existen físicamente, variaciones infinitas de un mismo plano para A/B testing, o formatos para e-commerce a escala. Ahí la IA cambia las reglas del presupuesto.
Dónde NO conviene tirar de IA sola
Cuando el proyecto vive de la emoción humana real, la confianza de marca o el testimonio. La IA acompaña, no sustituye. Lo cuento en detalle en la página de producción audiovisual con IA.
En resumen
Pide siempre un presupuesto cerrado por proyecto, no por minuto. En Théo Belnou Films defino concepto + rango de precio en 48 horas tras una llamada de 30 minutos.
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